lunes, 11 de enero de 2016

Au Revoir. Despedida a la francesa

Aún recuerdo aquel día que vi la última función del Moulin Rouge, cuando todavía era feliz, cuando la vida tenía algo de sentido para mi, y cuando ni siquiera sabía lo que tiempo después acabaría pasando. Es como si se hiciera una alegoría de mi propia vida, como si esa función estuviera encaminando mi existencia. Y así ha sido.

"Luces apagadas y se cierra el telón"

Esa es la frase que pone final a una existencia, una existencia plagada de sinsabores, una existencia que tenía que haber desaparecido hace tiempo, pero como decía una canción, que ahora mismo no recuerdo,...nunca es tarde.

Gente ha pasado por mi vida, gente que sigue aquí, y que no echaran de menos mi desaparición, y gente que ya no está, y que probablemente me esté esperando en el más allá, si realmente algo existe.

- Rosana fue la primera, cuando yo ni siquiera había decidido mi sexualidad, una persona simpatica, cariñosa, y que me dio mucho cariño, pero que un día acabo yendose allá donde yo voy, una tarde que quedó siempre en mi retina, cuando su cuerpo voló desde el cuarto piso hasta el suelo de la calle- Fue mi primer amor, y la persona que más eche de menos durante mucho tiempo, pero intente seguir adelante, y lo conseguí.

Vinieron los escarceos amorosos, las noches de placer, los noviazgos cortos, que no dejaron huella en mi, pero que ahí estan. Teo, Adrian, Jony, etc... hasta que llegó él...

- Roberto: diez años, diez años de malos momentos sobre todo, aunque siempre me quedó el recuerdo de EEUU y de París, donde vi la última función. Hubo momentos buenos, sobre todo por mi parte, pero sobre todo, momentos muy malos por su parte... vejaciones, violaciones, malos tratos fisicos, etc... hasta que un día tuve valor de ser libre, una libertad que me costó tres intentos de suicidio, y donde aún recuerdo la cara de su madre desencajada, cuando me encontraba en una cama de hospital en coma. No lo vi, pero mi madre me lo contó, y él recibió su justo merecido por parte de mi familia. Era el precio a pagar por tanto dolor, tantos malos momentos, plagados de alguna que otra sonrisa. Aún me cuesta recordar todo eso. La pena es que mi vida siguió adelante, cuando no tenía ganas de seguir.

Llego Madrid y con ello una nueva etapa de mi vida, en la que hubo una persona importante, pero muy añinada.

- Kevin: mi dulce niño, mi dulce recuerdo de momentos felices, a los que yo acabe dando carpetazo. El se fue al más allá a la primera, cuando yo deje de formar parte de su camino, pero se que me espera allá donde esté, y que se alegrará de verme, como yo a él. El si supo amar, sentir y entregar su cariño, y yo no supe estar a la altura, pero se que me perdonó. Fui feliz en sus brazos, en sus días, en sus noches, en sus momentos, y siempre le he echado de menos.

- Alberto: una bocanada de aire fresco, una alegría para mis sentidos, cuando le conocí. Recuerdo que llegue tarde, y que una semana antes me habían dado el alta en el hospital de mi sexto o séptimo intento de suicidio, porque ya perdí la cuenta.
Recuerdo que me encandiló su mirada, su ternura, y pensé que había encontrado alguien para toda la vida, pero el destino volvió a jugarme una mala pasada, y el se fue, se rindió porque no estaba preparado para ello, por mucho que me dijera que sí. Se que piensa que nunca le he amado, y que solo he estado con el por no estar solo, pero se equivoca, porque ha sido, con diferencia, la persona que mas he amado en esta vida. No ha sabido apreciar eso, por mis equivocaciones, que han sido muchas, pero las suyas también. He aguantado cinco meses de soledad, de no sentirle, de no verle, ni tenerle a mi lado, y se que aquel día se fue para no volver. No puedo prometerle que mi familia se quede al margen cuando yo no esté, aunque se lo haya pedido. Se que no se quedaran al margen, pero yo no puedo hacer nada, cuando ya he decidido todo. Solo espero que la vida le de algo nuevo, sonrisas y que todo le vaya bien. Si se lo deseo, a pesar de todo, y a pesar de que yo me vaya.

Gente me espera. Mi abuelo, mi gran amigo Adrian, Kevin, Rosana, y yo hoy, con este escrito, me despido de la gente que desde aqui, me habeis seguido, y de la gente que dejo en este mundo. 
Un consejo... no esteis tristes. Yo me voy, pero quedo en vuestros corazones y en vuestros recuerdos.

Aquí se despide una persona que nunca debió nacer, que nunca debió existir, y que hoy ha sellado su final.
"Au Revoir"

Pablo